Hay lugar para la filosofía

Sentada aquí, en mi escritorio, en la serenidad del silencio, me pregunto una vez más –segura de que no será la última–: ¿qué es la filosofía? Recuerdo haberla descubierto como una asignatura en el instituto, y recuerdo aún más cómo me cautivó, cómo consiguió que ciertas preguntas se quedasen dentro de mí, revolviéndome, atrayéndome, despertándome. El…