Laure, in memoriam (7 de noviembre de 1938-7 de noviembre de 2018)

Poner en mi puerta

«Tú que entras aquí
abandona toda esperanza
de no ser
lo que eres»
o bien «Aquí se vive desnudo»
o desnudos
o desnuda

Laure_el vuelo de la lechuza.jpgLa generación que enterró a sus muertos en la Gran Guerra, o que retornó del frente asqueada de ver muerte, y que descubría cómo día a día, a lo largo de los años veinte y treinta, el lenguaje (el de los periodistas, el de los ideólogos, el de los literatos, el de los políticos, el de la vida cotidiana) se iba contagiando de nuevo con la misma lógica e idéntica retórica que propiciaron la masacre del 14…, para esa generación el lenguaje se convirtió en un problema. No un problema a la manera de los poetas (que critican su vehículo de expresión porque, afirman, no alcanza a expresar sus prodigiosas intuiciones), más bien un problema a la manera de los profetas, que desean hacer de la palabra acción, tratando a la vez de impedir que la acción termine contaminado sus palabras (tarea imposible, se sabe).

Y precisamente en la palabra, espacio compartido de intercambio social, tuvo lugar la lucha radical —esto es, sin concesiones y a cuerpo descubierto— que enfrentó a la joven generación con los próceres de la sociedad en pleno. La irritación, la intemperancia, el asco e incluso el odio por la camarilla de políticos, periodistas, industriales, ideólogos fascizantes y militares que, en uno y otro bando, había promovido aquella absurda carnicería, aquella mentira organizada (nos referimos a la Gran Guerra, pero puede hacerse extensible a todas las guerras), se tradujo en una exigencia subversiva e irrefrenable de cambio general. Todo fue cuestionado: desde las estructuras sociales a los valores morales y religiosos, desde la lógica de las palabras a la coherencia de los símbolos. Por cierto, la literatura fue señalada como parte de la mentira.

Ahí, como reflejo de un organismo, sede de la vida, que se siente recorrido por discursos envenenados y se opone a ellos, las palabras de una mujer de entonces, Laure, deslumbran: son un producto de época con un valor inapreciable; pero, además de cristalizar en ellos la amargura de los años treinta, sus escritos, primero, concretan la lucha expresa de una mujer por averiguar si es posible un acuerdo entre escritura y revolución, y segundo, expresan la voluntad concreta de hablar verdadero («parler vrai»). Porque, asunto difícil de explicar, la sinceridad es la fórmula que eligió Laure para hacer frente a las trampas del lenguaje, para resucitar el valor de las palabras, para tratar de alcanzar el grial: la comunicación auténtica.

Anuncios

2 comentarios en “Laure, in memoriam (7 de noviembre de 1938-7 de noviembre de 2018)

  1. Pingback: Laure, in memoriam (7 de noviembre de 1938-7 de noviembre de 2018) — El vuelo de la lechuza – Fronteras Globales

  2. Es evidente que el nominalismo no resuelve del todo nuestras necesidades de comunicación. Tendremos siempre la frustración de no poder expresar lo que es inefable, y comprobaremos una y otra vez que cualquier intento sera vano.

    Me gusta

¿Algo que decir?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s