Redescubriendo a Leopardi
Inundado de espíritu lucreciano, el italiano Giacomo Leopardi (1798-1837) retomaría para sí uno de los adagios más conocidos del sabio romano: «¡Siempre, siempre lo mismo!» (Eadem sunt omnia semper, eadem omnia restant!), que años más tarde haría suyo, de manera simplificada, Arthur Schopenhauer (Eadem, sed aliter): siempre ocurre lo mismo, aunque las circunstancias o los actores cambien. Ambos, poeta…





