Filosofía para tiempos revueltos: la fuerza de Simone Weil

El mal es ilimitado, pero no infinito. Sólo lo infinito limita lo ilimitado. La corta vida de Simone Weil (1909-1943) se vio muy pronto entregada al quehacer filosófico: desde los catorce años, cuando es víctima de una profunda crisis personal, comienza a preguntarse por el sentido de la existencia humana, un interrogante que no le…