Todos somos sofistas

¿No llama Lisias sofista tanto a Platón como a Esquines? Elio Aristides ¡Sofistas! ¡De su presencia inicua, corruptora de la racionalidad, no puede provenir sino el error, la vanidad, el desafío a la ortodoxia! Así debe expresarse quien exalta la posibilidad de dirimir con suficiencia cualquiera de las aporías a las que suele conducir la…