La correspondencia entre Hannah Arendt y Martin Heidegger

“Querida señorita Arendt: Aún debo ir a verla esta noche y hablarle al corazón. Todo debe ser llano y claro y puro entre nosotros. Sólo entonces seremos dignos de encontrarnos. El hecho de que usted llegara a ser alumna mía y yo, su maestro, es sólo el origen de aquello que nos ocurrió”. Con estas…