Rimbaud, el poeta que se sentía otro

rimbaud1--1-.jpgEn una de esas deslumbrantes intuiciones que iluminan el mundo cultural por analogía con la naturaleza, Schelling reconoce en su Filosofía del arte que hay dos clases de poetas: los antiguos y los modernos. Los primeros se asemejan a los planetas y, con su ritmo concéntrico, mantienen una órbita armónica en torno al sol, alejándose apenas de la identidad. Son los grandes clásicos, figuras plásticas y simbólicas que, en su universalidad, roturan para siempre los caminos a seguir en el futuro. Aparte, están esos que, como los cometas, se aventuran excéntricos en el espacio infinito y reaparecen fulgurantes y, en cierto sentido, inesperados, ya que lo hacen muy de vez en cuando. Hechos de «puro aire y pura luz, sin ninguna sustancia», su osadía y su individualidad nos sobresalta porque, desafiando todas las normas, se internan en lo más remoto y oscuro, para volver con sus cabelleras centelleantes, arrojando sobre la Tierra una lluvia de estrellas fugaces.

No hay duda de que Arthur Rimbaud pertenece a esta última clase o incluso puede decirse que constituye su más claro exponente, razón por la cual para muchos se convirtió, tanto por su vida como por su obra, en el poeta modélico de los tiempos modernos. Con la fugacidad propia de un cometa, apareció en la escena literaria con catorce años para finalizar su carrera a los diecinueve, inmortalizando el prototipo de l’enfant terrible. Desde los primeros versos, su voz parece levantarse impetuosa tras los golpes de una gran paliza, transida de miedos y rabia refrenada, desvelando lo oculto por el puritanismo hipócrita reinante, lo inmundo o lo escatológico, a través de asociaciones en apariencia arbitrarias, que le valieron la admiración de los futuros surrealistas, como André Breton. En permanente escape de la realidad, construye su poesía con un lenguaje en ocasiones pedante, siempre sugestivo, persiguiendo transmitir sensaciones más que ideas, como puede observarse en este temprano soneto sobre las vocales:

A negra, E blanca, I roja, U verde, O azul: vocales,
diré algún día vuestros latentes nacimientos.
Negra A, jubón velludo de moscones hambrientos
que zumban en las crueles hediondeces letales.
E, candor de neblinas, de tiendas, de reales
lanzas de glaciar fiero y de estremecimientos
de umbrelas; I, las púrpuras, los esputos sangrientos,
las risas de los labios furiosos y sensuales.
U, temblores divinos del mar inmenso y verde.
Paz de las heces. Paz con que la alquimia muerde
la sabia frente y deja más arrugas que enojos.
O, supremo clarín de estridores profundos,
silencios perturbados por ángeles y mundos.
¡Oh, la Omega, reflejo violeta de sus ojos!

Otras veces, la poesía, embriagada de vino, ajenjo, opio o hachís, le facilita la huida hacia el mundo de la ensoñación. Y no tanto porque vaya cargada de sustancias alucinógenas, sino porque ella misma se caracteriza por su capacidad para configurarse como un fenómeno de fuga del yo, dado que permite encarnar otras personalidades, adoptar diferentes puntos de vista y confesarse escondiéndose, a la vez que desvelándose detrás de una máscara. En ese sentido, la escritura poética siempre resulta expurgativa y terapéutica, además de ser una vía más intensa y profunda de conocimiento de lo real. Podría decirse que ese ejercicio de volverse otro del que habla Rimbaud en sus cartas del vidente ya lo había hecho con anterioridad, por ejemplo, en El barco ebrio, el extenso y famoso poema enviado a Paul Verlaine, al cual éste respondió invitando al adolescente a París, y del que aquí reproducimos una parte:

El acre amor me ha henchido de embriagador letargo.
Lloré mucho. Las albas son siempre lacerantes.
Toda luna es atroz y todo sol amargo.
¡Que se rompa mi quilla y vaya al mar cuanto antes!
Si yo ansío algún agua de Europa es la del charco
negro y frío en el cual, al caer la tarde rosa,
en cuclillas y triste, un niño suelta un barco
endeble y delicado como una mariposa.

Pero Rimbaud no sólo buscó la perpetua evasión por medio de la poesía o las drogas:

Como a un ángel que afeitan, vivo siempre sentado,
empuñando algún vaso de profundas estrías;
doblado el hipogastrio, miro cómo han zarpado
del puerto de mi pipa tenues escampavías…
Cual cálida inmundicia que un palomar ha hollado,
me abrasan dulcemente múltiples fantasías
y es mi corazón triste, árbol ensangrentado
por los jaldes resinas doradas y sombrías.
Cuando agoto mis sueños de bebedor asiduo
de cuarenta cuartillos, sin ningún sobresalto
me recojo y expulso el ácido residuo.
Tierno como el Señor del cedro y los hisopos,
meo hacia el cielo oscuro, muy lejos y muy alto,
con venia y beneplácito de los heliotropos.

Rimbaud poesíaTambién lo hizo en la vida real. La historia de su infancia está salpicada de repetidas fugas: de la escuela para holgazanear por los campos y terminar leyendo en la biblioteca de su ciudad natal, de la casa materna a Charleroi con la intención de pedir trabajo en el periódico local, a Bruselas y Douai en busca de su profesor Izambard para solicitarle ayuda, y muy especialmente a París, sorteando la Guerra Franco-alemana a fin de unirse a la insurrección de la Comuna (a la cual dedicó varios poemas), para conectar con los literatos y revolucionarios o simplemente a la caza de aventuras, placeres y diversión, siempre obligado a volver por la madre, dado que se trataba de un menor de edad. Sin duda, era un rebelde, pero asimismo capaz de escribir con la máxima conmiseración y sencillez de estilo cuando se trataba de mostrar la miseria y su efecto sobre los más pequeños, por lo que, en su obra Los poetas malditos, Verlaine lo comparó con el pintor Murillo y, sobre todo, con Goya, refiriéndose en particular a los poemas de Las espulgadoras y Los boquiabiertos, del que dejamos un fragmento a continuación:

Niños mendigos. Ha nevado.
Al tragaluz iluminado
los pobres van
porque les trae al retortero
el ver cómo hace el panadero
el rubio pan.

Cuando al cobijo del ahumado
techo, el cuscurro perfumado
canta muy bajo
y a ellos les llega la vaharada
está su alma deslumbrada
bajo el andrajo.
Sienten que aquello da la vida
bajo la escarcha a su aterida
faz de angelotes;
sus hociquitos como rosas
entre las rejas dicen cosas
a los barrotes.

Aunque fue estudiante destacado, que escribía poemas en latín, y un verdadero prodigio de inteligencia, también se mostraba caprichoso, arrogante, sarcástico, impulsivo, violento, grosero, iconoclasta, irrespetuoso y perenne vividor. Por eso, se ganó la enemistad de muchos de los malditos a causa de sus insólitos desplantes e irreverencias, pero, en cambio, enamoró perdidamente a Verlaine mientras vivía con él y su esposa, todos hospedados en casa de sus suegros. El resultado no se hizo esperar. Pronto el poeta abandonó a su mujer y su hijo recién nacido para fugarse con Rimbaud, a quien describe como un niño con cara de ángel exilado, los cabellos largos revueltos y una inquietante mirada de pálido azul. Vagabundearon por los caminos, escasos de dinero, rumbo a Bruselas o Londres, donde vivieron en la pobreza dando clases de francés, arropados por una pequeña asignación de la madre de Verlaine. Así, mantuvieron una tormentosa relación sentimental en permanente viaje, que culminó con un tiro en la mano del adolescente y la cárcel para el agresor, quien debió pasar por un humillante examen médico legal debido a la acusación de homosexualidad. Tras ese lamentable incidente, Rimbaud se recluyó en la granja familiar para escribir Una temporada en el infierno, pero retornó a Londres y compartió casa con el poeta loco Germain Nouveau. Una vez producida la excarcelación de Verlaine, se reunió con él en Alemania para despedirse. Había decidido abandonar para siempre la escritura:

Antaño, si mal no recuerdo, mi vida era un festín donde se abrían todos los corazones, donde todos los vinos corrían.
Una noche, senté a la Belleza en mis rodillas. -Y la encontré amarga. -Y la injurié.
Me armé contra la justicia.
Huí. ¡Oh hechiceras, oh miseria, oh cólera, a vosotras os he confiado mi tesoro!

Entonces emprendió su última fuga: un largo viaje, primero a pie, luego en barco, que, después de muchas peripecias (incluida la deserción del ejército colonial neerlandés), lo llevó hasta Yemen, donde se enriqueció con el tráfico de armas y convivió con una mujer etíope. Regresó a Francia por mor de una sinovitis degenerada en carcinoma, que avanzó irremisible a pesar de la amputación de una pierna, y murió con treinta y siete años.

rimbaud pintura.jpg

En suma, toda su vida puede interpretarse como un constante éxodo. No se trata sólo de un transitar, de un nomadismo que parece no querer echar raíces, sino de la voluntad de ser siempre extranjero, un perdurable deseo de escaparse para sentirse fuera de sí, a cada paso otro. Allí reside para él el sentido de la poesía: en la superación del ego. Por eso, la frase «Yo es otro» aparece en las dos cartas en las que Rimbaud se refiere al «poeta vidente», quien sólo puede llegar a comprender el mundo cuando asume una visión ajena a él mismo, a contrapelo de la ortodoxia que infunde la sociedad, esto es, mediante el encanallamiento progresivo y el desarreglo de todos los sentidos, lo cual permite que el don se exprese por su boca, que el lenguaje mismo lo manipule y hable a través de él, que la poesía sea el único autor de todo lo que se ha escrito. En esa búsqueda de la alteridad, Rimbaud augura que el proceso se completará con la mujer poetisa, cuando rompa la servidumbre femenina, «cuando viva por ella y para ella», y desde lo profundo de su alma consiga alzar la voz :

Nos equivocamos al decir: yo pienso: deberíamos decir me piensan. -Perdón por el juego de palabras. YO es otro. Tanto peor para la madera que se descubre violín, ¡y mofa contra los inconscientes, que pontifican sobre lo que ignoran por completo!

Porque Yo es otro. Si el cobre se despierta convertido en corneta, la culpa no es en modo alguno suya. Algo me resulta evidente: estoy asistiendo al parto de mi propio pensamiento: lo miro, lo escucho, aventuro un roce con el arco: la sinfonía se remueve en las profundidades, o aparece de un salto en escena.

Es evidente que esto justifica la huida en la poesía y legitima ese escudarse en la palabra tan propio del movimiento simbolista, pero no exonera el comportamiento del individuo, sobre todo, desde un punto de vista ético, cuando los demás entran en juego. Tampoco la existencia de una madre autoritaria agota la explicación psicológica, dada la magnitud del rencor que parece albergar el poeta en su interior. Sin embargo, la primera de estas cartas nos ofrece un punto de apoyo para la interpretación de estos reiterados actos de fuga, gracias a la transcripción de El corazón robado:

Mi triste corazón babea a popa,
mi corazón lleno de tabaco:
sobre él arrojan escupitajos,
mi triste corazón babea a popa:
bajo las burlas de la tropa
que suelta una risotada general,
mi triste corazón babea a popa,
¡mi corazón lleno de tabaco!
¡Itifálicos y sorchescos
sus insultos lo han depravado!
En la velada narran relatos
itifálicos y sorchescos.
¡Oleajes abracadabrantescos,
tomad mi corazón, salvadlo!
¡Itifálicos y sorchescos
sus insultos lo han depravado!
Cuando sus chicotes hayan cesado,
¿cómo actuar, oh corazón robado?
Se oirán estribillos báquicos
cuando sus chicotes hayan cesado:
tendré sobresaltos estomáquicos
si degradan mi triste corazón.
Cuando sus chicotes hayan cesado,
¿cómo actuar, oh corazón robado?

Infierno Rimbaud.jpgEste poema impactante, rotundo, fue escrito en mayo de 1871, antes de que Rimbaud conociera a Verlaine. Varios biógrafos admiten que refleja una escena escalofriante: la violación del poeta, quien contaba entonces con dieciséis años, por un pelotón de soldados en el cuartel de la rue Babylone en París, antes de ser devuelto a casa de su madre, de donde se había marchado en secreto para participar en los sucesos de la Comuna. Al leerlo, da la impresión de que el paroxismo de asco y dolor impide la expresión directa de lo sucedido y retuerce el lenguaje hasta convertirlo en un parapeto de cultismos y neologismos, que dificultan la comprensión del texto. El nefasto suceso explicaría de raíz ese deseo inacabable de escaparse de sí y de todo. La poesía de Rimbaud sería el trágico reclamo de una inocencia brutalmente interrumpida y mancillada.

No obstante, el destino le reservaría tras su muerte una vuelta fortuita en ese absurdo baile de máscaras que fue su vida y sirvió para construir su mito. En el postrero encuentro con Verlaine en Stuttgart, Rimbaud le hizo entrega del original de Iluminaciones, el cual parece que sólo ayudó a copiar. En 2014, las investigaciones de Eddie Breuil pusieron en evidencia que el autor de esta obra fue el poeta Germain Nouveau, poco interesado en publicar dados sus problemas mentales. Los poemas se editaron bajo la autoría de Rimbaud debido a una redacción ambigua de Verlaine al dirigirse al editor. Al final, de forma imprevista, nos hemos enterado de que la obra de nuestro poeta se acabó en realidad en la última sección de Una temporada en el infierno, justamente titulada «Adiós». La carta a Delahaye del 15 de octubre de 1875, que Breton consideró una cumbre, puede interpretarse como otra despedida, donde se proclama el fin de la poesía tal como se la había entendido hasta ese momento.

34 comentarios en “Rimbaud, el poeta que se sentía otro

  1. Pingback: Rimbaud, el poeta que se sentía otro — El vuelo de la lechuza – Anagnórisis

  2. Pingback: Esperando a los bárbaros | Cátedra Datos

  3. Pingback: Las “Cartas a un joven poeta” de Rilke: un manual para la vida

  4. Féia molts anys, moltíssims, que no rellegia Rimbaud, ni res sobre ell ni sobre la resta de simbolistes.
    Aquesta lectura, oportuníssima, m’ha arribat en una nit màgica i que és una porta.
    Gràcies!

    Le gusta a 1 persona

  5. «A dónde vamos?, ¿Al combate?¡ Yo soy débil¡Los otros avanzan. Las herramientas, Las Armas…¡El Tiempo¡ ¡Fuego¡ Fuego sobre mí¡ ¡Aquí¡ O me rindo. ¡Cobardes¡ ¡Yo me mato¡¡yo me tiro a las patas de los caballos¡-¡Ah¡…- Ya me acostumbraré.

    Me gusta

  6. Pingback: 9 Poemas de Arthur Rimbaud  – Poiesis/ποίησις

  7. El poeta de los mundos contrarios, de el pecado original, y de el verso fantastico y furibundo. De la traicion de el cuerpo decaido y de el vuelo de la lechuza, su renacimiento por medio de iluminaciones y chispas cercanas a las conversaciones misticas que mantuvo Teresa de Calcuta, dentro de si misma, sobre su rima.

    Me gusta

  8. Los ojos, de la lechuza. El ladeo la cabeza. Una oscura ceja le subio a la cabeza, y la miro, con los ojos de el corazon, y penso, mi cuerpo… es mi centro de el apego a la vida, mi corazon, es la gravedad de los Olimpos, y la locura mi centro gravitatorio. Y, el vuelo, de la razonable especie. Si, aqui estoy, ahora, y junto a tí. Poema dedicado, a Arthur Rimbaud… fin.

    Me gusta

  9. Meditar es no hacer nada, es la meditacionen el vacio. La construccion de el vacio, el no, si, mismo, y el mugasan. Conforman, el entorno perfecto, para la, meditacion. El entorno ha de estar, completo. Desde, que el tiempo, se pare. En el universo. Comtemplacion de el no si mismo, y el mu ga, vacia la mente de prospectos. Auyenta, males de el cuerpo, y el corazon. De forma paralela, a la tradicion, hindu. Y, ya, como el loto, la mente, florece.

    Me gusta

  10. El futuro, como escape de la realidad, hacia el desahucio de la realidad, impermanente…
    Construye muchas veces su mundo, con un lenguaje pedante, desahuciado, con maldad, insana. Con la pedanteria de el enfant terrible, los terruños de el mar, salitroso, y las vocales almirantes, altisonantes de la realidad. Contra naturaleza, el ignoto pasear de el transeunte, y la noche de el alma en la mugre sociedad, el desaliño, y el desencanto. La enemistad, y la pobreza, lo orgulloso, y el orgullo muchas veces no querido por la caida de el angel rebelde. Lo ruin, y lo blasfemo, de un mundo irreal, inventado, dentro de sus fantasias, sin pecado preconcebido… por y, a traves, de su palabra, altisonante,cen su vocabulario rebelde, e infantil. Desarropado, tendende al engaño, sufragista, de sus ideales, terribles.

    Me gusta

  11. Juez , de si mismo. Palidece, las ubres, color crema, satén. Como dos llagas, en la voz, socarrona. Y, en el alma, llantear, es alguien que pasa y tiene la fiebre, de el campesino.
    Las vocales consonantes, de pensamiento tienen colores. Las ubres son cerradas llamas, al sol.
    Con promesas, de un olvido pasajero … y condena de el terrible infante prominente de menton, como un letrado simplemente, sentado, en un trono, de dioses. Juez, de si mismo.

    Me gusta

  12. Filosofia docente. Filosofia de el pensamiento, y de las noches blancas. Una idea, praxis.
    El vuelo de la lechuza, plantea la cuestion de el renacer espiritual… y encontrar el camino, hacia la felicidad. Desde un camino, y un dia de felicidad en minoría de fe. Se acucian la fe. Entonces… cuestiones, eticas y de pensamiento.

    Me gusta

  13. El vuelo de la lechuza y , el vuelo de el alacran.
    Ese año, los superheroes, estaban dormidos, y la Marvel saco a la venta la supercolecciom de comics de el año de el villano. Asi, Rimbaud, sabe que su adjetivo rimbombante, se refiere, al principio y , al fin, de este comic, y a su referencia homonima, de Sin city… por eso, muchas veces, me recreo, en este genero, como genial poeta, de superación fue, Rimbaud… Los romanos, tambien, se vieron vencidos, en ellos, en Axteriz y Obelix, en el golpe de el Menhir…

    Me gusta

  14. Rimbaud, el poeta que sintio el vuelo de la lechuza. Como un semipater. El vuelco, de la ave lechuza.
    En las profundidades, mientes, oscuras jueces, dudas de el conocimiento, mas blasfemia es el canto rodado en el parque, donde hay el vuelo de la lechuza. Valiente, como a la sinrazon, del vuelo. ¿ No lo sientes, tu así?. El poeta de las profundidades. Y, el poeta de las dudas, y de las barbaridades, Oscuras tempestades… mas, el vuelo, el lo sintio, así, como un vuelco, del corazon… que fue, como una tempestad… y un cambio, de clima.

    Me gusta

  15. Los que perdieron el grial, tuvieron una noche que decir palabras al viaje, de las aves camperas. Y el campanillero dio las doce, en el reloj, y dijo, doy pie con bote y bota, y chollos imperio de la casa aquella, me den el favor, de la tersura. Por que no es cierto, una nueva, Aurora.

    Me gusta

  16. Analectas de Otoño y primavera. Freud y la interpretacion, de los sueños. Una teoria psicoanalitica, de un sueño.
    El niño que fue asesinado, fue secuestrado, y en la parte de la montaña del Rio Huan, llevaba tiempo esperando una contestacion a sus preguntas: ¿ Como sería el observador de el tiempo?. ¿ O cuanto tiempo llevaria la Luna cayendose en picado, al lado norte de la ladera?. La angustia principal de Kierkegard, consisteven esto, en no conformarse, con el tiempo presente, y querer predecir el futuro.

    Me gusta

  17. El solipsismo habla de el ser.
    Maniatado, entre cadenas, Heidegger, en una protesta. Confundido, Freud, en la consulta, fumando con pipa, psicoanalizando a sus pacientes.
    Terapia de choque condicionada, por el sufrimiento de la teoria de el Big bang, respuesta: Todo hombre esta por encima de esta ley, que esta por encima de el resto de las mutaciones que afectan, al alma. Y por eso, el mundo esta de el revés, despistado, muy lejos…de el principio, y el momento ultimo de lo existencial.

    Me gusta

  18. El ser y el vacio. Historia de el grabado.
    Heidegger, antes que Kierkegard, con una cosa, tenia razon, se confundio con el sofismo de el pueblo sin razonamiento con miedos… atado con el poder, sufrió una paralisis como spinoza, por el giro etico de la onteologia de el ser, antes de ser conducido de nuevo, a la nouvelle vague… de Jan, luc godard… en el cine de esa clase, de exposicion, como el big bang, de el cine… O el expresionismo, aleman… anterior, a esa epoca… clasica y nueva. Es la Alemania, fundacional, Expresiva y, lo fue, asi, comentada, en su expresion artistica, y corporal, y fundada en la expresion artistica, de el vacio etico, atemperado.

    Me gusta

  19. Harry el pecador, ha batido records de el póster de los barcos… en Australia, si, e intenciono a la muchedumbre, odiandola, por su parte en el deseo, de la bravura. En el hoy no hay mayor problema que el de la generar amnistia, por excesivo encanto, de el deseo y las ansias de el poder… y, mas, aun. Pervienten, la razon, y de todas las alegorias, esta es la menos pecaminosa, de el camino de los sueños encontrándose con la verdadera angustia, existencial. Y, la flor declina, ya no ejercen poder sobre esto, los estatutos, Australiano.

    Me gusta

  20. Ante el impacto. Un coche va camino de casa, que es recorrer, en su impacto, contra no es una bala, es una escopeta… y, tan rapido va, que choca. Es el coche de carrera de Artuhr Rimbaud, el poeta coche, de lo fugaz…
    Tan rapido va, que es recorrer, caminó, sin ver.

    Me gusta

  21. La dialectica arcaizante de la moral, en terreno pantanoso. El heroe, o el villano. A, pesar, de todo: el mundo poesia, eres tú. Traida, a mi mentalidad. De pez, y de mamut. De habil reflector linterna, y memoria legendaria. De el cuadrúpedo, a el hombre. Es, minoria, destacada. Tal, vez. El hambre auyentador de males, en tiempo atemporal…. ¿ No, es asi?. Demencial, arcaizante, la minoria de lectores piensan que el poeta mira la lechuza, y frente a frente, o mas bien lo hinchado de su frente, se resiste a creerlo, a abierto una mira telescopia, con su poesia. El lector, queda como sorprendido, ante tal descubrimiento, dialectico, de el arte del buen leer y de el buen entendimiento, poetico. La vuelta de el renacimiento, es volver a superar al superhombre, arquetipico de los cuentos, de hadas. Hasta, que la tregua, lo descondicionado, todo, de nuevo. Por el nuevo, conocimiento, de los poderes vagos, de el mundo. Linea aparte, opus, 23. El chico, de la camisa, azul, no tiene coloreada el grito, de su Ocaso. YO soy el Clan: Ha renacido… de el mar, Relatos, opereta, 24. Del el mar, Rancio. Y fresca, chicha, de el caracol. En el campo, apatrida, afrancesado. Versus, no 12, 46.7. La rima , no tiene color. Yo no soy el clan. Soy el niño, que nací ayer… en el habernos, de las multiples, facetas. Ctr, 17. De caza, mayor, tres ciervos y un leon. La toma y daca, de el pensamiento dialectico moral.

    Me gusta

  22. Ordenar los pensamientos.
    La corta edad, de el raciocinio de el ser, armisticio, es comenzar a llorar, las populosas calles desiertas, en la edad victoria, en las calles desiertas, de el cumplido voto, a la realidad izquierda. La primera partida de cartas, el comunismos en las calles, y en las casas, la copa de abrigo… dentro, de una cortina, hay un hombre, sollozando. Le alertan de que pare, y le convidan a retirarlo, a una habitacion contigua.

    Me gusta

  23. De la bajada a el infierno.Aceleracion, de el tiempo, bajada al ultramundo, indeciso, con la ayuda de Virgilio, y la mano de Goethe, llevo la llama mortifera a Kant, y lo sumio en la duermevela, de el sueño eterno, de los vacios mundanos. En medio, de un vacio existencial, grande… en el cual, todos andamos, sumidos tal vez, a lo mejor, en el Ocaso, de la razon… en su, duermevela. Le confundió, la rueda de la fortuna, y creo un mundo de opacas responsabilidades, referentes al respecto, de la tradición cultural clásica.

    Me gusta

  24. El hombre de el laboratorio.
    Creador de rimas de un secuestro de la razonable presencia, de el alma. Buscador a medias, de verdades a medias. Funambulista de la mano cadente, anciano protestante de sus hijos compatriotas, y deseoso, de lo ambivalente de la raza humana, un presunto escenario sus poemas como el escenario teatral de Shakespeare, en el cual todos somos dadores de bienes.
    Asi, su casa, en el mundillo, de su ajetreo diario, concibio poemas de freno, de el paradisiaco, pasado nuestro, de nuestros padres. Y, llego tarde, a el kiosko, de comprar ese negro papel, en el que leo una noticia referente a el, Rimbaud, el poeta que se sentia otro. El vuelo de la lechuza.

    Me gusta

Responder a Anónimo Cancelar la respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s